Seguidores

jueves, 12 de mayo de 2011

Detalles que delatan.

Podemos engañar a los demás, a otra persona, incluso a nosotros mismos. Lo hacemos constantemente. Mentirnos. No queremos ver más allá de nuestra nariz. A veces, no queremos ver las cosas, por miedo o sencillamente por inseguridad; no observamos lo que tenemos, lo que queremos... pero hay algo que pasa sin que nos demos cuenta, un acto completamente natural, y que nos delata, nos delata del todo. ¿Sabéis de que hablo, no? Cuando pasamos el día con esa persona o sin tener por qué, aunque sea un rato.. al irnos, después de la despedida, nos giramos. Ese pequeño giro de ciento ochenta grados, cambia todo. Si te giras, te gusta. Ya estás perdido, y si la otra persona se gira, ahí empieza su perdición, su problema, su gloria, su locura.



8 comentarios:

Judith Montaña dijo...

O simplemente que te digan que cuando nos volveremos a ver... Es muy bonito...
Un beso guapa, me gusta el texto

Clara dijo...

Qué verdaad! me ha encantado :)

Ania Alonso dijo...

precioso precioso!
me ha encantado, y tienes tanta razón...
un besazo!

naaaa dijo...

Me gusta y tiene mucha razon.

Almudena Infantes dijo...

Guapaaa!
me gusta tuu blogg;) te sigoo
un besiito

Almudena Infantes dijo...

Guapaa me gusta tu bloggg;)
te sigooo
Besitooss

Alerion Finigor dijo...

BUENISIMO

Lily dijo...

¡Hola!
Si te gusta la novela romántica, te invito a pasar a mi blog porque estamos celebrando un sorteo de dos novelas románticas. Espero que te apuntes. Un besito. Buen día.


El rincón de los sueños perdidos